A TODO MARRANO LE LLEGA SU NOCHE
BUENA
LA MUERTE DE MARTÍN CABALLERO
Durante siete meses el Comando Conjunto del Caribe realizo un trabajo duro, permanente y bajo el mas absoluto
hermetismo, con el fin de capturar o dar de baja al cabecilla guerrillero que
secuestró al Exministro de Desarrollo Fernando Araujo, fraguó atentados contra el
Presidente Bill Clinton en su visita a Cartagena y el presidente Álvaro Uribe
Vélez cuando desarrollaba su primera campaña electoral en el 2002.
Durante años la región de los Montes de María fue territorio vedado para
casi todos los colombianos, los únicos que se arriesgaban a transitar por allí
eran quienes tenían sus parcelas en esta región, por tal razón no les quedaba
mas remedio que empuñar un crucifijo y rezar por su suerte. Los demás ni si
quiera se arriesgaban a transitar de largo por sus troncales rumbo a Cartagena
o Sincelejo, era un imposible por el temor permanente a caer en un reten
guerrillero.
El 7 de marzo del 2007 después de doscientos treinta y dos días de
inteligencia empezó la operación Alcatraz contra “Martin Caballero”, quien en realidad se llamaba Gustavo
Rueda Díaz. En la operación participaron
cerca 7.000 hombres de la Armada, el Ejército y la Fuerza Área quienes día a día fueron cerrando el circulo
contra el cabecilla guerrillero que asoló por más de diez años la zona de los
Montes de María.
Desde el año 1995 y hasta mediados del 2003 “Martín Caballero” fue el
terror de los Montes de María, nada se movía en la zona sin su autorización,
gracias a su nefasta presencia varias empresas tabacaleras quebraron o cerraron
sus puertas, por cuenta de la extorsión y el chantaje, miles de hectáreas de
tierra fueron abandonas y miles de familias campesinas se quedaron sin su
sustento.
El golpe definitivo lo dieron las unidades de la FUCAD (Fuerza Conjunta de
Acción Disuasiva, creada un año antes con el único fin de acabar los frentes 35
y 37 de las FARC que delinquen en la región de los Montes de María.
Pero toda pesadilla tiene su fin y aunque esté vestida de terror y
violencia no es la excepción, a “Martín Caballero” le llegó su final y a los
Montes de María una nueva oportunidad de futuro, hoy se respira otro ambiente,
el orden público en la zona está en manos de la Armada Nacional, sus unidades
blindadas del Plan Meteoro vigilan permanentemente las troncales del Caribe y
de Occidente, para brindar seguridad y tranquilidad a viajeros y lugareños,
desde hace varios años se acabó con la restricción nocturna para circular por
estas vías y esto pasó gracias a la presencia permanente de las unidades de la Infantería
de Marina.
El área donde se encontraba el cabecilla guerrillero era de difícil acceso
y estaba ubicada entre los municipios de Zambrano, Carmen de Bolívar y San Juan
Nepomuceno; rodeada por sierras escarpadas, vegetación y arboles de aromo, un
especie vegetal llena de púas a la que no es nada agradable acercarse.
La reactivación de la vía trajo consigo la reactivación del comercio, la
ganadería y la agricultura, desde El Carmen de Bolívar se esta exportando
aguacate a Estados Unidos y a Venezuela esta llegando carne de ganado
sacrificado en los Montes de María.
El la madrugada del día de la Operación Alcatraz, helicópteros de la
Aviación del Ejército desembarcaron unidades de la FUCAD en zona rural del Carmen
de Bolívar, sobre el filo de las seis de la mañana, la tropa estaba a menos de
quinientos metros del campamento guerrillero y ninguno de ellos se había
percatado de la operación. Quince minutos después ingresaron los helicópteros
artillados de la FAC y desde sus posiciones en tierra las tropas empezaron a disparar morteros de 120
milímetros, el principio del fin de “Martín Caballero” había iniciado.
El día que “Martín Caballero” murió se declaró semana cívica en El Carmen
de Bolívar, todos sus habitantes salieron a las calles y las convirtieron en un
verdadero carnaval. Era increíble que el diablo hubiera muerto y eso era casi
un imposible para todos, incluso para el viejo “Javier” quien se emborrachó y
fue el que mas celebró la muerte del terrorista con una mescla de rabia y alegría.
Un año antes el frente 37 de las FARC colocó un petardo en la ferretería
Santander de El Carmen de Bolívar porque su dueño no quiso pagar una extorsión,
el petardo explotó y una caneca de 55 galones llena de disolvente también, dos
niñas que pasaban en una motocicleta justo al momento de la explosión frente a la ferretería murieron
carbonizadas, eran hijas de “Javier”.
Menos de una hora después, unidades de la FUCAD ingresaron al campamento y
encontraron veinte cadáveres, armamento y víveres regados por doquier, también
encontraron importante información de inteligencia. Una hora más tarde tres
guerrilleros que habían huido heridos fueron capturados por la Infantería de
Marina, ellos fueron los encargados de darle la noticia a las unidades militares,
entre los muertos estaba “Martín Caballero”, su radioperador y el de “Mariluz”,
la mujer que coordinaba su seguridad. El frente 37 de las FARC empezaba a ser
un triste recuerdo de la historia de violencia que tiño con sangre esta región
de Colombia.
En el cementerio de El Carmen de Bolívar el cuerpo de “Martín Caballero”
corrió la misma suerte de muchas de sus victimas, no tuvo una tumba ni en
bóveda ni en tierra, fue sepultado bajo uno de los senderos del cementerio, sin
lapida ni cruz, todos pasaban por encima de él. Unas resecas flores que alguien
puso sin que nadie se diera cuenta, eran la única señal de que allí estaba el
cabecilla guerrillero.
El ocaso de “Martín Caballero” empezó con el operativo del 31 de diciembre
de 2006 donde se fugó el Exministro de Desarrollo Fernando Araujo y murió su
hijo “Elkin” y su compañera sentimental “Estela”. Luego el 10 de febrero de
este año fue capturado su primo alias “Arley” y el domingo de ramos de la
pasada navidad, la Infantería de Marina combatió con su anillo de seguridad en el
sector de Aromeras Norte, donde la Armada recuperó los diarios del hoy Canciller
Fernando Araujo; luego sus hijos Omar y
Ligia fueron capturados en Bucaramanga y Neiva
el 13 de mayo y finalmente su sobrina Sofía fue capturada el 3 de julio.
“Ese mueto esta bien mueto” dice un alegre vendedor de yuca en la plaza de
mercado de San Jacinto, refiriéndose a la exitosa operación que terminó con la dada
de baja de “Martín Caballero”, en la zona el comercio volvió como a sus mejores
épocas; yuca, ñame, aguacate y plátano se vende por toneladas. Del tabaco hablaremos
después pues merece mención aparte.
“Martín Caballero” era un guerrillero emblemático para las FARC, por un
lustro había sembrado el terror en la Costa Atlántica, fue el reemplazo de
“Simón Trinidad” cuando este “emigró” al Caguán para formar parte de los
diálogos de paz con el gobierno de Andrés Pastrana Arango. La historia
guerrillera de Gustavo Rueda Díaz se inició
en el Magdalena Medio donde estudio su bachillerato. En 1979 ingresó a
la JUCO y en 1981 se fue para el monte a formar parte del frente Cuarto de las
FARC, de allí saltó al frente 37, como su cabecilla fue dado de baja en una
perfecta Operación Militar Conjunta, donde la Armada puso la inteligencia, la
FAC “ablandó” el terreno y el Ejército copó el campamento.
En medio del calor sofocante de un medio día visité los Montes de María y
especialmente los municipios de Zambrano y El Carmen de Bolívar, en cada pueblo
una decena de transportadores esperaban su viaje rumbo al Salao, Canutal o Plato, mientras otros vendían bolsas de
Cucas, miel de abejas por botellas y raspao en vasos. En la plaza del Carmen
estaba sentado el viejo millo con su “pata” enyesada de toda la vida, nunca se
le compuso pero hoy él esta tranquilo, porque nunca más tendrá que correr o más
bien brincar huyendo de las balas y las amenazas terroristas.
Para conocer un poco de la locura guerrera de este cabecilla guerrillero,
basta recordar que cuando un militar moría por una mina quiebra patas sembrada
por sus hombres, si él tenia la posibilidad de acercarse al militar muerto le
arrancaba su apellido de la guerrera y se lo hacia bordar en su gorra como un
trofeo. Quien se siente héroe por asesinar vilmente a un humilde campesino
convertido en militar en la mayoría de los casos, por tratar de acceder a una
libreta militar para conseguir un trabajo que le permita sacar su familia
adelante.
Y mientras “millo” rasca su pata de palo, Marta pinta a mano el aviso de su
nuevo negocio de venta de minutos a
todos los operadores celular, mientras traza temblorosa el valor de la llamada
por minuto, con la otra mano espanta las moscas que merodean su otra fuente de
ingresos, unos deliciosos merengones que amenazan con derretirse, con los
cuarenta grados centígrados que hay de temperatura en el ambiente. A unos diez
metros de ellos esta “Cacho” quien en su viejo Zastava modelo 68 espera
pasajeros rumbo a Cartagena.
La muerte de “Martín Caballero”, en términos
militares, significa el punto de quiebre en la lucha contra el Bloque Caribe de
las Farc, que queda herido de muerte. Este cabecilla era considerado el “Mono
Jojoy” del norte del país, pues con sus 25 años de experiencia dentro del grupo
terrorista impuso la ley del fusil y del miedo en los Montes de María,
Barranquilla y Cartagena.
“Diabolines” grita uno, “cocadas” responde otro, “garotos” grita otros más,
¿garotos? me pregunto, pero acaso ese no es el dulce que se compra cuando uno
visita Leticia, pues sí, pero que hacemos si en El Carmen de Bolívar con la
nueva bonanza del comercio están de moda, como llegaron aquí no se sabe, pero
se venden como pan caliente. Mientras los vendedores hacen su agosto, un viejo
pisco recoge migajas de pan en la puerta de
una panadería, mientras el transporte formal, mototaxis y taxis piratas
se roban pasajeros entre si, para coger ruta hacia las cientos de veredas de la
zona que gracias a la presencia de la Infantería de Marina y a la muerte de
“Caballero” volvieron a tener vida.
Fueron 1700 millones de pesos los que se ofrecían por la información que
permitiera capturar o dar de baja a “Martín Caballero”, un par de personas se
están disfrutando esta fortuna, pero mas de un millón de seres hoy están de
fiesta, porque el diablo que se metía a sus parcelas y a sus vidas esta ardiendo en la ultima paila del infierno.
Hoy por hoy la tranquilidad reina en los Montes de María,
las FARC dejaron de ser una amenaza, cientos de mujeres regresaron a realizar
el trabajo que por varias generaciones heredaron, pero que por cuenta del terrorismo
se había acabado. Hoy ellas diariamente planchan y enrollan cientos de hojas de tabaco, mientras por los
cultivos pasan recuas de burros
cargados con potes de agua, madera, caña y pasto. Las únicas explosiones
que hoy se escuchan en El Carmen de Bolívar, son las de las mechas que
embocinan los camioneros, en la cancha de tejo que queda en la Y justo en la salida hacia el municipio de
Plato Magdalena.
En la recién abierta tabacalera de don Alirio Suárez cerca
de setenta mujeres desvenan las hojas de tabaco y las alisan para embodegarlo, él
regresó al Carmen después de estar fuera muchos años, por cuenta de la amenaza
guerrillera. Fue extorsionado, amenazado y su industria sufrió varios
atentados, como se negó a pagar extorsiones le tocó irse y con su salida,
cientos de madres cabeza de hogar se quedaron sin empleo y sus familias sin
sustento.
Hoy este boyacense aguerrido, tiene ganas de volver a
empezar, ya abrió la primera bodega para comprar tabaco y tiene planes para
abrir cuatro más, está esperando que lleguen las cosechas de la resiembra de
tabaco en Zambrano y el Salao, para volver a sus viejos tiempos cuando compraba
toda la cosecha de la zona y luego la enviaba a Santander. Hoy su horizonte es
más grande pues espera realizar exportación de tabaco a Malasia y Tailandia.
Con la reactivación económica que ha llegado a los Montes de
María, también esta llegando mano de obra de Cartagena y San Jacinto para
trabajar en los cultivos de tabaco. Hoy cientos de camiones y tractomulas
esperan su carga de Aguacate, Ñame, Plátano, Pescado, ganado y Tabaco,
la zona esta recuperando el esplendor de otras épocas.
Con la muerte de “Martín Caballero” muere un mal mito, una
historia plagada de muerte, miedo y desolación y nace una esperanza de
vida, futuro, arraigo y progreso. Los
Montes de María están despertando de una pesadilla que duró más de una década y
gracias al empuje de su gente van a recuperar el tiempo perdido, van a
construir futuro de la mano de la Fuerza Pública que siempre estará ahí, para
salvaguarda sus vidas, su tranquilidad y sus esperanzas.








No hay comentarios:
Publicar un comentario